Más allá de lo pasivo: cómo las etiquetas RFID activas están redefiniendo el seguimiento en tiempo real
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En el intrincado ecosistema de la tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), las etiquetas se clasifican ampliamente en tres tipos: pasivas, activas y semipasivas (BAP). Si bien las etiquetas pasivas son omnipresentes en el comercio minorista y el control de acceso, es la Etiqueta RFID activa que se está convirtiendo cada vez más en el centro neurálgico de las aplicaciones que exigen inteligencia en tiempo real y seguimiento de largo alcance.
A diferencia de su contraparte pasiva, que permanece inactiva hasta que la señal de un lector la activa, una etiqueta RFID activa es una unidad autosuficiente. Alimentado por una batería interna, transmite activamente su señal única a intervalos regulares. Esta diferencia fundamental le otorga un formidable conjunto de ventajas: un rango de lectura que se extiende hasta 100 metros o más, la capacidad de almacenar y transmitir datos de sensores y visibilidad continua sin intervención directa del escáner.
"Piense en la RFID pasiva como un libro de biblioteca receptivo: le indica su número cuando lo escanea. Una etiqueta activa es más como una baliza GPS activa en un contenedor de envío, que informa constantemente su ubicación, temperatura e incluso si ha sido manipulada", explica la Dra. Lena Moore, analista de sistemas conectados en TechInsight. "Es esta comunicación proactiva la que coloca a las etiquetas activas en una liga propia para la gestión dinámica de activos a gran escala".
El trío principal de etiquetas RFID sirve a distintos maestros:
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RFID pasivo: Económico, pequeño y sin batería. Ideal para recuentos de inventario, logística de la cadena de suministro (a nivel de paleta/caja) y pagos sin contacto.
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RFID activo: Alimentado por batería, de largo alcance y rico en datos. Crucial para los sistemas de localización en tiempo real (RTLS), el seguimiento de activos de alto valor en el sector sanitario (como bombas de infusión) o la fabricación, y el seguimiento de productos perecederos en tránsito.
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RFID semipasivo/BAP: Un híbrido. Utiliza una batería para alimentar sensores internos o memoria, pero se comunica como una etiqueta pasiva, ofreciendo un punto medio para el monitoreo ambiental.
La adopción de RFID activa está aumentando en sectores donde la condición y la ubicación precisa y en tiempo real de un activo son críticas. En el sector sanitario, los hospitales utilizan etiquetas activas para localizar instantáneamente equipos que salvan vidas. En los grandes patios logísticos, las empresas rastrean la posición exacta de contenedores y remolques, lo que reduce drásticamente los tiempos de búsqueda. El sector manufacturero los emplea para el seguimiento del trabajo en proceso en amplias instalaciones, lo que permite procesos justo a tiempo.


